domingo, 16 de agosto de 2009


LOGOTIPO DEL COLEGIO DE PERIODISTA DE VENEZUELA DEL CUAL SOY MIEMBRO ACTIVO.

miércoles, 12 de agosto de 2009

De izquierda a derecha: Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt and Joseph Stalin at Yalta in 1945.
This image is a work of a U.S. Army soldier or employee, taken or made during the course of the person's official duties. As a work of the U.S. federal government, the image is in the public domain.

martes, 4 de agosto de 2009

LINA RON

El caso Lina Ron es parte de la realidad comunicacional de Venezuela. Los medios de circulación nacional han hecho de Lina un mito. Han querido en una proporción periodística satanizarla. Pero se les ha revertido la intención. Las acciones políticas de Lina, para muchos, la han convertido en una heroína. Y para otros es la canalla que actúa. Lina Ron es un caso interesante para la sociología política. Esta dirigente, porque sí lo es, aunque alguien se resista a creerlo, es atrevida, arrogante, combativa, de discurso locuaz y coherente, se ha enfrentado hasta al presidente de la República. A Lina Ron le temen tanto dirigentes de la oposición como dirigentes del oficialismo. Lina conoce bien a los medios de la oligarquía, sabe cómo manejarlos. Y conoce la idiosincrasia mediática del país a la perfección. Lina Ron para los medios de difusión masivos es un tesoro. ¿Por qué ignorarlo? Mucho periodista de opinión se desvela por una entrevista con Lina Ron. Negarlo es una hipocresía condenable.

sábado, 18 de julio de 2009

FRASE PARA SUSAN BOYLE


Susan Boyle es una virtuosa del canto. Y hace realidad lo dicho por el premio nobel de literatura Gabriel García Márquez cuando el 6 de agosto de 1986 expresó, en una conferencia en la ciudad mexicana de Ixtapa, que tuvieron que sucederse cuatro eras geológicas en la Tierra, para que los seres humanos, a diferencia del bisabuelo Pitecántropo, fueran capaces de cantar mejor que los pájaros y morirse de amor. Y Susan cantó más bello que los pájaros ese día, porque su voz dejó al mundo un susurro musical inolvidable, cargado de la más bella y exquisita fragancia de humanidad. !Hurra para Susan!
Yo creo que Susan Boyle no es subcampeona de ningún concurso de talentos como la calificaron. Tenemos que darle su verdadero esplendor. Susan es una estrella brillando en el firmamento artístico del globo terráqueo. Su voz exquisita, como esos vientos suaves de fragancia encantadora, le ha dado el premio de la admiración de millones de fanáticos en el mundo. El título de Susan es el de GRAN ARTISTA DEL CANTO y es campeona por excelencia de la música. SUSAN, ERES ADORABLE, DIVINA MUJER.

miércoles, 3 de junio de 2009

GUERRA

Por: José Domingo Dupuy

De entrada, esta palabra que titula, pudiera verse como lapidaria. Muerte, Requiestcat in pace, hecatombe, dolor, tristeza, aquí yace. Quisiéramos en estos tiempos de avances tecnológicos, erradicarla para siempre de nuestro vocabulario. Con pena humana, vemos todavía que sigue existiendo una carrera armamentista para la búsqueda de armas nucleares. La Tierra está en peligro de extinción mientras el hombre siga concibiendo en su mente, el deseo salvaje de la dominación. En un momento de su vida Gabriel García Márquez expresó, en referencia a las armas nucleares, en la ciudad mexicana de Ixtapa, algo así como, que tuvieron que sucederse cuatro eras geológicas para que los seres humanos, a diferencia del bisabuelo Pitecántropo, fueran capaces de cantar más bello que los pájaros y morirse de amor. El periodista colombiano lanzó esta frase lapidaria, en un cuadernillo titulado El cataclismo de Damócles: “Un minuto después de la última explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo. Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirá el tiempo de los océanos y volteará el curso de los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes, y cuyos pájaros no encontrarán el cielo”. El periodismo o la comunicación social están obligados a preservar la paz a través de la información. La diferencia entre un término y otro, es, según Gerard Malezke, que el periodismo es temporal o de momento y la comunicación social es intemporal, persiste en el tiempo. Ambos están obligados a ser insistentes y enseñar a valorar la libertad y la discrepancia, por encima de todas las adversidades que enfrente la sociedad donde actúe. Es tiempo que se entienda que la información veraz no existe, porque el día en que lo sea, se volverá un dogma y el periodismo debe ser contrario a todo acto de fe o creencia absoluta. A la comunicación social le debe estar prohibido edificar verdades absolutas que sólo son pertinentes en mentes nutridas de la teología. La información debe ser procesada por quien la recibe, dándole libertad al usuario de aceptarla o rechazarla, a su real entender y saber. La ansiedad de querer informar verazmente pudiera generar en quien la recibe un rechazo violento. Un buen ejemplo de esto pudiera ser la destrucción de la biblioteca de Alejandría cuando Omar el califa dejó que las llamas consumieran gran parte de la información que el mundo tenía sobre la historia de la humanidad, justificando que, “si en los libros reposan las mismas enseñanzas del Corán, no sirven para nada porque lo copian y si no aceptan la doctrina del Corán, deben ser destruidos”. En esta época vemos informaciones cotidianas sobre la violencia. En nuestro país, se vive un clima de discurso bélico. El vecino Colombia se debate entre la guerra y la paz. Los medios impresos dan cuenta a través de la palabra, de los acontecimientos diarios, la pregunta sería, cómo digerirlos y procesarlos y de qué manera podemos tomar parte en la discusión evitando la violencia, pero sin que se nos cercene el derecho a opinar.
Convengamos en aceptar nuestro término inicial, en la tercera acepción como la define, desde el punto de vista semántico, el Diccionario de la Real Academia Española. Guerra: pugna (disidencia entre dos o más personas). Por analogía, la disidencia es parte de la libertad, del derecho a expresarse. Pensemos entonces, hasta dónde los medios de comunicación social están contribuyendo a la libertad de expresión. Las nuevas tecnologías de la comunicación le están dando impulso a los medios digitales, son ellos los indicados para la participación del usuario, para la réplica, para el foro, para la disidencia. El otro día le escribía yo al Defensor del Lector de un diario de circulación nacional y le manifestaba mi derecho a opinar, a través de su página web, le proponía que se abrieran al mundo, como lo exigió Juan Pablo II en su visita a Cuba, me respondió el encargado de dirigir el periódico digital, que los comentarios y opiniones no se pedían para efectuar foros, tremenda ineficacia concluí yo. Todavía vemos páginas web de periódicos que no se adaptan a los avances cibernéticos. Muchos de los impresos en Venezuela que se conectan en la red de Internet, exigen el pago de cuotas monetarias para poder leer completa la información y no le permiten al usuario comentar u opinar sobre la noticia que imprimen en sus páginas. Algunos que aceptan la participación de los usuarios, los limitan, y sus opiniones deben pasar por un tamiz para poderlas imprimir en la red y se hace largo el tiempo de duración para aparecer en la página. Pongamos ejemplos, Últimasnoticias.com.ve tiene llaves en casi todas las informaciones por todas partes; elnacional.com, se demora una eternidad en aparecer el comentario; eluniversal.com abrió espacios, pero con condiciones de la reaccionaria moral española en tiempos de Franco. Pero no todos van a paso lento, TalCualDigital.com, se está innovando y es el que más se acerca a un excelente periódico digital, aunque todavía con su candado en algunas informaciones. En América Latina, el periodismo que se está haciendo en la red de manera ejemplarizante es el colombiano; ELTIEMPO.COM y ELESPECTADOR.COM dictan la pauta, seguidos de las revistas Cambio.com.co. El espectador -que era un semanario impreso, ya volvió a ser diario- en su página digital permite que se produzcan unos foros interesantísimos, valiosos. En este medio de comunicación colombiano, la libertad del usuario es valiosa y respetada, se le permite extralimitarse en extensión y usar el lenguaje propio de los participantes, culto o académico, vulgar, sencillo o chabacano, con sintaxis herida, con errores gramaticales, y hasta escatológico se permite, y el forista no es censurado; así como sale de la mente del usuario se acepta, la rapidez de impresión de la opinión en la página es ultrasónica. Hemos visto en ELTIEMPO.COM, ataques severos escritos por los usuarios contra los dueños del periódico y no los tachan, son publicados en los foros sin ningún tipo de censura y al instante. Existen en Colombia diarios regionales, en la web, como El país – Cali Colombia de la ciudad de Cali que cuentan con archivos que el usuario puede consultar en segundos, de ediciones anteriores de cualquier día, mes y año de publicación. Se puede decir, sin que se vea como especulación, que con el periódico digital se hace magia, bien pudiera aplicarse en este caso y viene a cuenta la definición de realismo mágico de García Márquez: “Un hecho, rigurosamente cierto, sin embargo, parece fantástico”. Debemos reconocer que Colombia en el periodismo digital y también impreso es una escuela. Para muestra, revisemos la página web de ELESPECTADOR.COM, una información genera trescientas o cuatrocientas opiniones de comentaristas que se convierten en foros, dignos de coleccionar, el caso de la parapolítica y el canje humanitario son temas que cautivan a los participantes de la web. El presidente Uribe, Piedad Córdoba, el presidente Chávez, las FARC, son referencias para el bombardeo verbal, que destilan odios y declaraciones de guerra de parte y parte, y hacen cavilar sobre nuestra cultura bélica en América Latina, si es posible que existan en nuestro mestizaje rasgos culturales de la violencia heredada de los colonizadores europeos que pisaron tierras americanas.
No es de extrañarnos esta violencia, cuando se perciben conductas de periodistas simpatizantes de ambos bandos políticos, tomando partido al justificar las acciones que emprenden sus líderes; ejemplos patéticos: Miguel Ángel Rodríguez de Radio Caracas Televisión en una esquina, y Ernesto Villegas de Venezolana de Televisión en la otra. Porque verdaderamente, el periodista está tomando partido en una confrontación que no le es de su competencia. El comunicador social debería seguir los consejos que le daba El Caballero de la Triste Figura a Sancho Panza cuando se iba a posesionar de la ínsula Barataria: “No seas siempre riguroso, ni siempre blando, y escoge el medio entre estos dos extremos, que en esto está el punto de la discreción”. Igual, los medios de comunicación deberían, utilizando las nuevas tecnologías de la información, difundir el valor de la disidencia e interactuar con el usuario quien es el combatiente virtual, invitado a la mesa de redacción del medio de comunicación.

martes, 26 de mayo de 2009

EN TORNO A LAS MOROCHAS

Este artículo que en adelante va, fue publicado, en la época en que el Tribunal Supremo de Justicia revisaba el mecanismo que la expresión popular denominó las morochas. Y que en la práctica era donde un partido creaba otro partido para inscribir por uno de los dos a candidatos nominales o por circunscripción solamente y por el otro postulaba sólo por lista. Así evitaba que se le aplicara el descuento que dicta el instrumento jurídico electoral. Es decir, cada cantidad de diputados que obtenga un partido de forma nominal, es decir por circunscripción, se le restará al total de la cantidad de los que obtenga ese mismo partido por lista. A esta fecha, se ha aprobado en la primera discusión en la Asamblea Nacional, la Ley de Procesos Electorales que desvincula el voto nominal del voto por lista. Es así que hago noticia de hoy la manera como se procedió en el pasado con el mecanismo de las morochas. Para la validez del hecho histórico, relatamos que el mecanismo de las morochas fue un invento del exgobernador del Estado Yaracuy Eduardo Lapi -opositor del gobierno del presidente Chávez-, quien actualmente esta asilado en Perú y tiene medida de privación de la libertad por un tribunal venezolano por malos manejos administrativos de la entidad federal donde gobernó.


Por: José Domingo Dupuy

El sufragio en Venezuela es mixto, el elector vota aplicando el sistema personalizado, por nombre y apellido, que son los candidatos inscritos por circunscripciones y el sistema de la representación proporcional, es decir, candidatos inscritos por lista. Así se deduce del artículo 63 de la Constitución Nacional. Es el Estatuto Electoral del Poder Público, decretado por la Asamblea Nacional Constituyente el 30 de enero de 2000, publicado en la Gaceta Oficial No. 36.884 del 3 de febrero de 2000, quien desarrolla claramente el sistema de votación mixto. Los artículos de este instrumento jurídico que establecen el procedimiento de cálculo para determinar los cargos o puestos a los cuerpos deliberantes son: el 17, 19 y 20. Específicamente el 17 manda, sin ambigüedades, en el parágrafo segundo lo siguiente: “Con los votos lista se determinará el número de puestos que corresponda a cada agrupación de ciudadanos por iniciativa propia o asociación con fines políticos, según el procedimiento previsto en el presente Estatuto Electoral”. Como vemos, este párrafo segundo, establece una condición inobjetable para la adjudicación de cargos o puestos; y se especifica, que “con los votos lista se determinará el número de puestos”; entonces ninguna agrupación política puede dejar de inscribir en el CNE por lista. Ahora bien, el artículo 19 del Estatuto Electoral del Poder Público, regula la representación proporcional para la elección de diputados mediante la adjudicación por cociente a los postulados por lista, en él se explica con detalles matemáticos y la forma como ordenar en columnas los cocientes obtenidos de los votos válidos por cada lista. Y, específicamente, el artículo 20, de dicho Estatuto, establece el procedimiento para la adjudicación final de representantes populares a los concejos municipales, consejos legislativos y Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. De manera que si alguna organización política, grupo de electores, o ciudadanos por iniciativa propia, omitieran postular candidatos por alguno de los dos sistemas, ya sea por circunscripción o por lista, sería imposible la aplicación de este artículo 20, porque el uno complementa al otro en la aplicación constitucional del sufragio, sobre todo en lo que se establece en su numeral 2, que indica con detalles la forma de adjudicar los cargos de elección popular, a los cuerpos deliberantes del país, luego de efectuarse elecciones por votación libre, universal, directa y secreta. El artículo 20, numeral 2, reza así: “A continuación se sumará el número de diputados nominales obtenido por cada agrupación de ciudadanos por iniciativa propia y asociación con fines políticos, si esta cifra es menor al número de diputados que le correspondan a esa agrupación de ciudadanos por iniciativa propia y asociación con fines políticos, según el primer cálculo efectuado con base al sistema de representación proporcional en la adjudicación por cociente, se completará con la lista de esta agrupación de ciudadanos por iniciativa propia y asociación con fines políticos en el orden de postulación hasta la respectiva concurrencia”. Según ésto, debemos preguntarnos, cómo haría el CNE para sumar el número de diputados nominales obtenido por una organización política, si ella no inscribió por el sistema personalizado. Y cómo hace el CNE para calcular que esta cifra es menor al número de diputados que le corresponden a dicha organización política, según el primer cálculo en base al sistema de representación proporcional, si ella no postuló por lista. El CNE no puede inventar números y decir que como la organización política no inscribió por circunscripción o por lista en el caso respectivo, tiene cero diputados obtenidos, ¿de dónde saca este número? La matemática no es arbitraria, el cero no puede salir de la nada, porque el cero es una cifra del sistema de numeración decimal que tiene un valor numérico, y para la adjudicación, según éste artículo 20 en el consabido numeral 2, sería una medida arbitraria que no lo acepta en ningún caso la lógica matemática que se debe aplicar en este artículo 20, numeral 2 del Estatuto Electoral del Poder Público, como igual se aplica en el artículo 19 para regular la representación proporcional. Pongamos un ejemplo elemental, si un alumno no presenta el examen de una asignatura, el profesor no lo podrá calificar con O1, 02 u otra nota de calificación del 1 al 20, porque el alumno está INASISTENTE; si lo califica con una nota, estaría cometiendo un fraude, ésto lo saben todos los docentes de país. Lo más grave de todo este asunto es: no postular por lista, porque para que se pueda dar con exactitud o justicia matemática, el cálculo de la adjudicación final de diputados, es obligante dicha lista (artículo 17, parágrafo segundo), ella es la referencia y base para el propósito de este artículo, lo repetimos: la adjudicación final. Esta imposibilidad de la aplicación del cálculo para la adjudicación de diputados, por falta de haber postulado, cualquier partido político, por circunscripción o por lista, es que el CNE debería obligar a todas las organizaciones políticas a inscribir por circunscripción y por lista a la vez, a sus candidatos. Si el CNE asigna el número de 0 diputados a los partidos que no postulen, en cada caso, por lista o por circunscripción, estaría cometiendo un fraude por alterar números en el procedimiento para adjudicar diputados. Ahora bien, según el Estatuto Electoral del Poder Público, en el artículo 20, numeral 2, se puede inferir que el que dicta la pauta en la adjudicación final de los candidatos electos es el sistema de la representación proporcional o candidatos por lista, leemos en la cita textual arriba transcrita, lo siguiente: “...según el primer cálculo efectuado con base al sistema de representación proporcional”. Este mecanismo matemático de adjudicación por cociente es el punto de partida para la adjudicación final de los candidatos a los cuerpos legislativos, lo recalcamos de nuevo. El artículo 20, citado ya varias veces es el que, al final de cuentas, de manera específica y matemáticamente, utilizando los dos sistemas, por circunscripción y por lista, va a adjudicar el número exacto de candidatos electos a los cuerpos deliberantes.
La violación estaría en utilizar el CNE, un número forjado, es decir, asignar a los que no inscribieron, ya sea por circunscripción o por lista, una cantidad insubsistente, que en este caso sería cero, para la adjudicación de candidatos electos a los cuerpos deliberantes del país. La obligatoriedad de la inscripción por circunscripción y por lista es una condición tácita o sobreentendida para que se dé la posibilidad de desarrollar el artículo 20 del Estatuto Electoral del Poder Público.
La adjudicación de candidatos, como se desprende del artículo 20 del Estatuto Electoral del Poder Público, es un acto eminentemente matemático (exacto) que responde a la representación proporcional como principio constitucional del derecho al sufragio, y si se viola o forja dicho artículo, se estaría violando por sencilla analogía la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Es decir, la aplicación del artículo 20 del Estatuto Electoral del Poder Público no es un asunto de la Filosofía del Derecho, ni de doctrinas jurídicas enrevesadas, sino que es sencillamente la aplicación de la Ciencia de la Matemática en la versión más universal y popular que de su historia se tenga conocimiento, como son las cuatro operaciones fundamentales de la aritmética: suma, resta, multiplicación y división para el cumplimiento de una norma constitucional.

lunes, 13 de abril de 2009

EL INQUIETO ANACOBERO DE SALVADOR GARMENDIA

Copio este cuento de Salvador Garmendia para ofrecerlo a los lectores de este Blog. Aquí va, entonces. Léanlo por favor.

EL INQUIETO ANACOBERO:

-No, yo hace muchos años, muchos que no veo a Daniel- dijo el
gordo y se espantó una mosca que le andaba por el entrecejo.
-Ni siquiera sabía que él estuvo en Caracas últimamente y mucho
menos que anduviera con ustedes en La Pompadour.
-¿Cómo? ¡Nos bebimos seis botellas de whisky! Amaneciendo Daniel
tuvo que irse para el aeropuerto porque tenía que coger el avión a
Nueva York. Ahora debe estar cantando en el Waldorf con la Sonora.
-Yo no lo veo hace años. Me dicen que está entero, feliz, bebiendo como
un loco. Dicen que parece un muchacho. ¿Qué edad tendrá, tú sabes?
El negro, un negro cenizoso, grande, larguirucho que parecía un
tronco quemado tardó un buen rato en reanudar la charla. Acababa de
entrar un grupo de hombres a la capilla y él los observaba con desaliento,
como si se doliera de no reconocerlos.
-Yo recuerdo la primera vez que Daniel estuvo en Venezuela. Fue en
el 52, creo. Seguro en el 52 o en el 53, me parece. Tú debes acordarte,
porque en esa época fue cuando trajeron a Boby Capó para El Monumental.
Yo andaba con una catira preciosa...
-Yo no, yo lo conocí después, en el Pasapoga, un domingo, ¡coño!
¡En los vermouth del Pasapoga! El andaba enredado en la cuestión de
Puerto Rico y lo último que había compuesto era el hit Ayúdame cubano,
¿te acuerdas? Entonces le consiguieron un paquete de cocaína en el
hotel y lo expulsaron del país por revolucionario, además.
Los dos hombres habían abandonado el salón y salieron a un pequeño
jardín sembrado de pinos redondos. Amenazaba lluvia. El calor
era húmero y lento.
-La que tenia formado el alboroto entonces- dijo el negro- era Miss
Panamá, a la que después le decían La Tamborito, cuando vino para los
carnavales del Roof Garden y se quedó aquí como seis meses en el hotel
Dossier
Tiuna, donde había show todas las noches. ¿Tú no estabas ahí cuando el
General le dio los tiros?
-¿A quién?
-Al negrito Happy. Tú debes acordarte del general. A la hora que tú
llegaras al Tiuna, ahí estaba el General, entrando, saliendo, discutiendo,
jugando dominó, jugando póker... Se había vuelto loco con Miss Panamá
y no la desamparaba ni un momento. A las siete de la mañana se
aparecía en el hotel con un ramo de flores y si tú pasabas al mediodía lo
veías en el bar con la guerrera abierta y una pistola en la cintura, rajando
whisky como con veinte tipos que se lo vivían. Pero ella no le daba ni un
chancecito. Esa tipa sabía en lo que estaba, palabra. Veinte veces le tocaba
en la habitación, tun, tun, tun, tun, tun y ella no le abría ni de vaina.
El General brindaba con champaña a todas las mujeres del show y al
mes ya estaba medio loco con aquel chaparrón de carne que le caía
encima todas las noches. ¡Pero que va! La Tamborito nunca estaba sola
ni de vaina: andaba con su representante, con su manager, con su
chaperona, una vieja que vendía relojes de contrabando; con su publicista,
andaba con medio mundo... y mientras tanto, el negrito Happy seguía
por ahí, tú sabes, tranquilo, como si no fuera con él. ¿Tú te acuerdas?...
Era un negrito flaco, medio resbaloso, confianzudo que andaba pelando
los dientes todo el día. Cargaba zapatos de dos tonos y un sombrerito
medio raro, con una pluma. El era el que animaba el show y decían que
era chulo de la Bámbola, aquella que hacía desabillé vestida de muñeca.
Además, tenía fregado al General con el póker. Coño, se lo estaba comiendo
vivo el negrito, carajo...
-Cucurucho... - rezongó el gordo, que se había sentado en un pretil
y parecía un montón de trapos con una cabeza de viejo encima.
-Mira: ¡al que se atreviera a decirle Cucurucho al General, así fuera
en juego, le metía un tiro! Pero se descubrió la cosa la noche en que la
esposa se presentó en el show de repente. ¡Mi madre! Esa noche tocaba
Salvador Muñoz, que era en ese momento el mejor organista del mundo
hasta que apareció el Órgano que Habla y aquello era pura música panameña.
El General, que ya estaba medio rascado se puso a bailar
tamborito con Miss Panamá, ellos solos en la pista y todo el mujerío
rodeándolos. ¡Un alboroto del demonio! Y en eso se presenta la mujercita:
una insoria de mujercita, retaca, pequeñita que lo que parecía era
hija de él. Entonces empezó a gritar como loca: ¡Cucurucho, Cucurucho,
Cucurucho, mi amor! y se le guindó del pelo a Miss Panamá, ese
mujerón grandísimo con un culo descomunal, y no se le soltaba chillando
y pataleando como una mona. La tuvieron que sacar arrastrando. Así
pasó un mes, más o menos. Primero el General estuvo unos días sin
venir y después se apareció como si nada; pero serio, sin hablar con
nadie para que nadie se atreviera a molestarlo por lo que había pasado.
De ahí se empezó a hablar de que Cucurucho había puesto el divorcio y
que se casaba con Miss Panamá. Había comprado abogados y demás
para que lo divorciaran en un mes y la fiesta la iban a hacer allí mismo
en el hotel. Lo cierto fue que nosotros estábamos en el comedor, allá, en
un almuerzo con Dark Búfalo que peleaba esa noche por la máscara con
el Chiclayano...
-Yo sé, claro... - el gordo, que había permanecido cabizbajo y como
agobiado, despertó de un pinchazo en la nuca-. Estaba Johnny Albino y
su trío que habían llegado dos días antes de Barranquilla...
-...todo con periodistas y demás. Yo vi cuando La Tamborito se
levantaba en un descuido y se iba calladita y después vi al General que
estaba blanco de la rabia y que también salió del comedor en carrera y
de pronto ¡¡pin, pan, pun, parán, pin, pun!! Se oye aquel alboroto en el
piso de arriba y era el General que había roto la puerta del cuarto de
cuatro patadas y ¡pin, pin, pin! le zampó tres giros al negrito Happy que
estaba singándose a La Tamborito en la cama. No le pegó ni uno, pero el
negrito estuvo tres días desmayado en el hospital y no lo volvieron a ver
más nunca.
El grande se escarbó un diente de oro con la uña.
-Yo creo- dijo el otro-, que esa tipa no era Miss Panamá. A lo mejor
era una puta; pero no era Miss Panamá.
- ¿Por qué?
- ¿Tú no la viste, pues? Era una vieja. Al principio parecía joven;
pero a lo último, cuando fue perdiendo cartel... y resultó que la chaperona
le robó unas prendas a una gringa, y a ella terminaron botándola porque
debía tres meses de hotel, entonces se fue descuidando, le embargaron la
ropa... andaba por ahí rondando y ya se veía que era una vieja.
-Es lo más probable... Eso fue en el 53, me parece. La Gata tenía el
mejor burdel de Catia en esos años. El Tíbiri Tábara, cuando aquello
era de categoría. La Gata se llamaba María Luisa Saavedra. Era una
mujer que tú la veías salir de Ketty Myrian y creías que era una tipa de
la jai. Cuando Louis Jouvet llegó a Caracas, Papillon le dio un banquete
en La Pastora con las mujeres más bellas de Caracas. La cocaína la
servían en platicos de dulce y La Gata era la mujer más elegante;
nadie supo quién era, toda la alta sociedad se comió el trazo.
-Era una tipa cojonuda.
-Bueno... Cuando Daniel terminaba en el Sans Souci, tan, tan,
tan, tan, tan, se iba con un grupo para el Tíbiri. A veces iba por ahí
Caca el Pregón que iba a ser campeón pluma antes que lo jodiera el
aguardiente. Iba también un ventrílocuo que le decían el Profesor
Dilmer y un aviador de la Taca que era el que les traía la cocaína. Esa
noche estábamos allá, bebiendo whisky, dos preparadores y un jockey
y uno que le decían Lengua e Gamuza... ¿Te acuerdas? Ahí, en esa
mesa, ¡ahí!, Daniel compuso una madrugada ese bolero Sálvame al
Diamante Negro. Resulta que el Diamante estaba enfermísimo, se
estaba muriendo el Diamante. Había gente que lloraba en las calles.
Las radios pasaban boletines cada diez minutos y en la clínica había
una manifestación de gente. ¡Se muere el Diamante, carajo! Y Daniel
que llega, se sienta ahí, calladito y zas, zas, zas, zas, zas, zas,... escribió
ese lamento que era una invocación a la Virgen de Coromoto.
¡Ahí, en esa mesa donde estábamos! ¡Se salvó el Diamante, pues! O
fue que se salvó o que se iba a salvar de todas maneras; pero se salvó.
-Ahí fue que Tomasito peló bolas.
-Ahí fue. Tomasito siempre había pelado bolas, pero como esa
vez no. Fue demasiado pelabolismo esa vez.
-Demasiado.
-Vino y se enamoró... Era que Marmolina era la mejor hembrita
que tenía La Gata, después de Chucha la dominicana. Yo a ella le
conocía la historia, porque vino con una revista española que estuvo
como un mes en el Teatro Caracas... Trabajó primero en Mi Cabaña y
después en El Chama, hasta que se enredó con uno que tenía arrendado
el Coney Island... era isleñita, de Canarias... Ése se la llevó para
Maracaibo, la dejó por allá y parece que estuvo tres meses presa. Al
tiempo fue que se apareció en el Tíbiri. La Gata le tenía cariño. ¿Tú
crees que se llamaba Marmolina o que le decían Marmolina?
-Yo creo que se llamaba Marmolina. Tú sabes que cualquier cosa
es un nombre para una puta.
-Cualquiera se hubiera podido enredar con Marmolina, pero
Tomasito se empepó demasiado. Estaba loco, vale; tú te acuerdas.
Loco. La celaba, no la dejaba en paz, hasta le había propuesto matrimonio.
Y esa noche, nosotros estábamos en la mesa y Marmolina ahí,
con Tomasito, cuando llegó Daniel del Sans Souci. Esa noche venía
contento y muerto de la risa y echándole bromas a todo el mundo. Se
había traído a los muchachos; uno así, pequeñito, que tocaba charrasca;
el Nagüe, que era el pianista que tenia un montuno bárbaro y
aquel saxo español que era arreglista. Alegre, ¿sabes por qué? Porque
había recibido ese día una carta de Linda y tú sabes que lo de Linda
era verdad, eso lo sabíamos nosotros, era una carajita cubana bellísima
que lo tenía loco y él le vivía escribiendo canciones. Marmolina
esa noche estaba medio arrebatada y al verlo, zas, se le tiró encima,
histérica de bola y se lo llevó casi arrastrando para el cuarto y desde
afuera le oíamos los gritos, hasta que Tomasito se arrechó de repente
y le empezó a dar patadas a la puerta: “¡Marmolina!... Marmolina!”,
desesperado, “¡mi amor, coño!” y ella le gritaba desde adentro: “¡Vete
al carajo comemierda!” Entonces él empezó a tirar mesas y a repartir
trompadas como loco, nadie lo podía contener y de repente,
¡chupulúm!, salió Marmolina desnuda en pelota y le voló encima y le
entró a zapatazos y a patadas hasta que lo puso en el suelo y le seguía
dando y dando y por fin se aquietó aquella vaina y el pobre Tomasito
quedó llorando ahí en el suelo como un carajito, llorando como un
pobre pendejo y después La Gata lo sacó a empujones.
Siguió un largo silencio.
Ahora la capilla desbordaba de gente. Parecía que se acercaba el
momento.
-Daniel se acordaba de todo, de todo.
Parecía un muchacho...
-Bueno, no me habló de ti, la verdad; pero yo te nombré una vez
no sé por qué y él se me quedó mirando un rato y le brillaron los
ojitos y ¡zuas! se echó a reír; pero sabroso, como en aquel numerito
con la Sonora que ya no se escucha por ahí: “ja, ja, jaaaaa...no puedo
aguantar la risa que me daaaa...”
-A lo mejor se acordaba de algo.
-Quizás. Pobre Tomasito, ¿no? El sábado nomás lo encontré en el
Alí Babá; tenía tiempo sin verlo, meses. Estaba con un grupo, tranquilo:
aquel salvadoreño que fue representante de Xiomara Alfaro y
un enano que le dicen Topo Giogio. Me saludó y hablamos y no
parecía...
-Bueno... eso llega en cualquier momento.
Entonces se unieron a un grupo que entraba a la capilla. Los empleados
salían a la calle cargando cantidades de coronas.
-¿Sabes lo que está bastante bueno últimamente? -dijo el negro-.
El Todo París. Hay dos brasileras de espanto. Si quieres, después del
cementerio nos juntamos...
-No puedo viejo. No sé qué me pasa... Ahora no me provoca
nada.
El negro le dio una palmada en la espalda.
-¡Coraje, hermano!... ¿Qué? ¿Nos arrimamos a la urna?
-Yo no. Después que se lo lleven me voy para la casa. Tengo ganas
de dormir temprano.
* Salvador Garmendia. Antología casual. México. UNAM. Difusión Cultural. 1995.
* Salvador Garmendia. Antología casual. México. UNAM. Difusión Cultural. 1995.